Ya hemos descubierto nuestros cinco sentidos con sus divertidas peculiaridades… Una que nos hizo mucha gracia, fue descubrir que todos tenemos un tono de piel diferente, y que si todos fuéramos exactamente iguales nuestra clase sería más aburrida y menos alegre.

Decidimos que sería divertido buscar el parecido entre nuestro color de piel y alimentos, objetos o especias y convertirlo en poema.

Con la técnica cooperativa de folio giratorio fuimos construyendo nuestros coloridos poemas.

Aquí os dejamos una muestra de ello.

 

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