Al igual que todos nosotros, el monstruo de colores ha vuelto a nuestro colegio. Concretamente a las aulas de segundo de primaria para darnos la bienvenida, acompañarnos durante todo nuestro proyecto emocional y enseñarnos a volar como las mariposas, pues al igual que ellas, en el inicio del proyecto hemos reflexionado sobre todo lo aprendido el curso anterior dentro de nuestra “crisálida”.

Durante una semana los alumnos de segundo de primaria hemos estado realizando un proyecto emocional con el que hemos aprendido mucho, y sobre todo, nos ha servido para conocernos a nosotros mismos y a nuestros compañeros de aula mucho mejor.

Con este proyecto hemos sacado a relucir nuestros estados de ánimo preguntándonos cómo nos sentimos cada mañana, describiendo en qué situaciones sentimos alegría, tristeza, miedo, calma, rabia, amor, y contándoles a nuestros compañeros qué emociones hemos sentido durante los meses que hemos estado fuera del colegio.

Asimismo, hemos aprendido cosas nuevas de cada emoción que antes desconocíamos, como el proceso que nuestro cuerpo sigue ante una situación de pánico en la que se prepara para huir, o que la rabia es una emoción que se nos escapa, que quiere salir, por lo que en ocasiones no podemos controlarla.

Con estos conocimientos nuevos, y los ya adquiridos en el curso anterior, hemos creado nuestro propio libro. Con el esfuerzo de todos hemos realizado nuestro libro de las emociones, tanto en 2ºA como en 2ºB, donde reflejamos nuestras emociones mediante frases y dibujos. Ya forma parte de nuestras bibliotecas y podemos acudir a él cada vez que deseemos.

Al finalizar cada sesión hemos completado nuestro diario reflexivo de forma individual. Además de completar la metacognición, que al igual que las mariposas en la metamorfosis, tras la lectura de nuestro diario de verano hemos echado a volar para convertirnos en preciosas mariposas de segundo de primaria, dispuestas a embarcarse en nuevos retos y aventuras.

Para finalizar nuestro proyecto emocional cada uno de nosotros hemos creado un corazón, decorado con papel rasgado de diferentes colores, que simboliza nuestro corazón cargado de emociones.

 

 

Ahora nos sentimos con mucha más confianza al expresar nuestros sentimientos o nuestros estados de ánimo.

 

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