Estoy de pie en medio de la clase, todos los compañeros y compañeras me miran con atención. Algún cuchicheo entre compañeros en el último instante, una cremallera que se cierra aquí, un lápiz cae al suelo al fondo del aula, aunque poco a poco el silencio va ganando espacio en el aula. Mis manos sudan y buscan el resguardo de una estirada camiseta y de un pantalón que seque el molesto contratiempo. Noto mi garganta temblorosa, trago saliva y como si de un tambor se tratara, oigo el latir de mi corazón que por momentos, parece va a salir de mi pecho…

Unas palabras de fondo me animan… me calman… me recomiendan mover bien los labios, respirar profundo y mirar a mis queridos compañeros… De pronto, dejo salir mi nombre de carretilla, acompañado del título de una poesía, de unos versos que he repetido tantas veces que he perdido la cuenta. Ahí van los versos, uno tras otro, en un fluir de palabras algunas conocidas, otras no tanto, pero que por alguna de aquellas razones del autor, riman de manera ingeniosa, captan la atención de mis entregados compañeros. Son apenas unos segundos, quizás treinta, quizás cuarenta que parecen largos… muy largos…

Termino mi última rima y casi al unísono oigo el aplauso sincero de un grupo de entregados compañeros que felicitan mi esfuerzo, mi valentía, mis ganas de mejorar ante tan importante y difícil reto. Es nuestro FESTIVAL DE POESÍA, un momento de conocer y disfrutar de ingeniosos artistas que hacen equilibrios con las palabras con el difícil objetivo de conmovernos, de transmitir alegría… amor…paz… tristeza…

https://photos.app.goo.gl/MsPqFho3wqQnKY9CA

https://photos.app.goo.gl/5xnJJd3bsWNsbZuJ6

Dejar respuesta