Los alumnos de primero hemos realizado nuestra propia línea del tiempo, exponiendo en ella las características principales que poseíamos desde los 0 hasta los 6 años.

El trabajo ha sido compartido entre grandes  y pequeños. Gracias a conversaciones e imágenes, aprendemos la evolución de los seres humanos. Son momentos muy valiosos tanto para niños como para adultos. El tiempo disfrutado en compañía de las personas que nos quieren es importantísimo.

Los alumnos han relatado a sus compañeros sus primeros recuerdos, sus primeros logros y también, sus primeros errores.

La exposición de los trabajos ha quedado expuesta en el pasillo y en el aula, esto ha favorecido la interacción de todos los alumnos que pasan a diario por estas zonas y que se paran a leer lo que nos quieren mostrar los compañeros.

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