Con una sonrisa en la cara fruto del descanso bajamos a desayunar al restaurante del hotel. Después cogimos el bus para dirigirnos a San Lorenzo del Escorial, donde visitamos el impresionante monasterio mandado construir por Felipe II. Allí pudimos contemplar la Basílica, las habitaciones del Palacio Real, el Panteón de los reyes de España y la magnífica biblioteca.

Después de comer por el pueblo, nos dirigimos hasta Madrid donde visitamos el Templo de Debod, la Plaza de España y paseamos por la Gran Vía.

A media tarde cenamos todos juntos en un restaurante, a las 20:30 íbamos a disfrutar del musical Anastasia. El espectáculo nos dejó sin palabras, la escenografía, el vestuario y la interpretación fueron simplemente magníficos.

Después en un paseo de unos 20 minutos, en el que pudimos ver el ambiente nocturno de algunas de las principales calles de la ciudad, regresamos al hotel.

Nos da pena, pero hoy será nuestra última noche aquí todos juntos.

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