Hay momentos de la etapa escolar que nunca se olvidan. Convivencias, aprendizajes dentro y fuera de las aulas, anécdotas protagonizadas por alumnos y maestros… vivencias que permanecen en la “memoria del corazón”, recuerdos de valor incalculable en los que las emociones son las protagonistas.

El pasado viernes 5 de abril, un grupo de 11 alumnos de 6º de Primaria se trasladaron a la “Casa Amparo”, actual residencia de ancianos “La Merced”, para vivir una experiencia de Aprendizaje y Servicio que siempre recordarán.

Previamente, a lo largo de la semana, se desarrollaron varias dinámicas en las aulas para preparar la visita documentándose acerca de las generaciones de los años 30 y 40. A través de la visualización de reportajes históricos los alumnos analizaron cómo ha cambiado la forma de vida de las personas en los últimos años fijando cuatro centros de interés, la infancia en los años de la Guerra Civil, los oficios y actividades económicas de la época, la vida en el medio rural y urbano en las décadas citadas así como en los años posteriores y el análisis de los medios de comunicación y transporte que utilizaban y su evolución hasta hoy en día. Partiendo del capítulo 1 del programa “Sin cobertura” (Aragón TV) el cual relataba la despoblación en el núcleo rural del Alto Gállego, Ainielle, conocido por la obra literaria “La lluvia amarilla” de Julio Llamazares, los niños seleccionaron el vocabulario e ideas principales relacionados con los temas de estudio. Esta tarea les ayudó a conocer el contexto social, económico  y cultural de los “abuelitos” que visitarían días después, reflexionando y preparando cuestiones para la entrevista que mantendrían en la tarde del viernes, todo ello desde una estructura de trabajo cooperativo.

Para dinamizar la actividad en la residencia, alumnos y maestras seleccionaron juegos de mesa tradicionales que irían acompañando las preguntas. El juego de la oca, el dominó, cuatro en línea, tres en raya, juegos de memoria, de habilidades motrices… fueron escogidos con gran ilusión para ser disfrutados con los ancianos.

Con todo preparado, llegó el momento de vivir en primera persona un mar de sensaciones y emociones que nunca hubieron podido imaginar las generaciones del futuro. Nerviosos y expectantes ante la experiencia, pequeños y mayores se encontraban en uno de los salones de la “Casa Amparo”. Tras la acogida y presentaciones correspondientes, todos se agruparon para dar inicio a la actividad programada llenando de alegría cada uno de los minutos  compartidos. Los alumnos explicaron con todo detalle, con mucho cariño y amor las dinámicas y reglas de los juegos acompañando a los ancianos siempre con una sonrisa, una mirada de complicidad, gestos que no tienen precio.

Juntos aprendieron una lección de vida. Los niños se sorprendieron de las ganas de vivir y aprender que tienen las personas mayores, quienes muchas de ellas superaban los 90 años y recordaban a los alumnos lo afortunados que son por haber nacido en una época que ofrece tantas facilidades y muchas veces no nos permite ser conscientes del valor de las cosas; los “abuelitos y abuelitas” agradecieron la delicadeza, el cuidado de todo detalle, la generosidad de los alumnos valorando enormemente su bondad, inocencia y entrega. Todos se quedaron con ganas de mucho más sintiendo que acciones como estas son los verdaderos aprendizajes de la vida.

Las conclusiones son obvias, el secreto de la felicidad está en los pequeños gestos, donde el cariño, el cuidado de los detalles y la hospitalidad son los ingredientes principales.

ENLACE DE FOTOS: https://photos.app.goo.gl/fVxVWPRabN1WRNFQ8

Dejar respuesta