La jornada de hoy recién finalizada nos ha regalado unos momentos muy divertidos en la nieve. Por fortuna para nosotros los esquiadores, las predicciones metereorológicas han fallado. La noche con una fina lluvia apenas ha dejado huella en el ambiente. La travesía en el autobús durante el amanecer nos ha dejado ver imágenes que hemos podido captar gracias a los móviles. Un privilegio poder ver amanecer desde los 1900 metros de altitud, con un cielo manchado de espesas nubes amenazadoras. Una vez llegados a las pistas , el ligero viento deja ver de manera intermitente a nuestro amigo el Sol entre ellas.

Los chicos y chicas de este viaje están contentos, en sus caras a pesar del sueño y del madrugón que supone practicar este deporte de montaña, se puede ver ilusión, felicidad, compañerismo…

Están aprendiendo unos y mejorando otros en un deporte que tenemos al alcance de la mano. Preguntamos cómo están, si se sienten bien en sus grupos dentro del cursillo de esquí, en su ambiente dentro de la habitación, en las actividades y nos contestan que sí… ¡ESTÁN FELICES!

Todo lo que se ha organizado en el valle durante esta semana, todas las personas que nos rodean tanto en el albergue como en la estación, se ocupan y se preocupan en hacer que la estancia sea lo más cómoda y agradable para ellos. Nosotros como maestros y maestras estamos disfrutando de verlos en otro ambiente fuera del aula, cuidando el mínimo detalle, escuchando sus vivencias y conviviendo en un ambiente distendido y hasta el momento de gran armonía.

Las actividades complementarias de hoy han girado en torno a la montaña y la seguridad necesaria en la misma. Hemos aprendido que debemos tenerla respeto y que la montaña supone ciertos riesgos que hay que valorar y prevenir. Uno de los talleres ha sido una práctica con el ARVA, la pala y el manejo de la sonda ante una avalancha de nieve que puede producirse haciendo montañismo o esquiando. Una interesante práctica de rescate simulada  en el que un compañero debía esconderse. En pequeños grupos debían encontrar al accidentado en el menor tiempo posible. Esto ha puesto emoción a la actividad y los grupos han respondido viendo la importancia que tiene conocer estas técnicas.

Otra de las actividades en las que el riesgo debe ser minimizado ha sido la escalada en rocódromo. Con un guía de montaña hemos conocido el material necesario, las normas de seguridad, algunas técnicas para asegurar y pequeños retos de trepa en un rocódromo que tenemos en las propias instalaciones del albergue.

Os dejamos algunas fotos para que disfrutéis de nuestras vivencias del día de hoy, esperamos que disfrutéis tanto como lo hemos hecho nosotros… HASTA MAÑANA

https://photos.app.goo.gl/7TPbXYRNy1sd9amA6

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