Toda biblioteca necesita unas tarjetas para controlar el préstamo de los libros entre los usuarios.  En clase de inglés, las hemos estado creando esta semana.

Son tarjetas sencillas, pero nos han ayudado a practicar como completarlas con nuestros datos personales. Además, las presentaremos en el examen oral de inglés, en un rol-play en el que igual somos usuarios que bibliotecarios. En ese momento es cuando realmente las tarjetas empiezan a funcionar, porque entonces anotamos en la parte de atrás los primeros libros que vamos a leer este año en inglés.

Es el comienzo de un gran trabajo, que como en otras ocasiones, tiene a la lectura como protagonista, y a nosotros, como actores principales.

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