La lectura es un placer, y así debe serlo, incluso en el aula. Por eso los alumnos de 1º de la ESO nos hemos tomado la libertad de quitar las mesas y las sillas y de aprovechar nuestra gran clase para tumbarnos en el suelo y ponernos a leer.

La experiencia ha sido genial, porque no solo hace que nos interesemos por la lectura de “El retrato de Carlota”, sino que nos acerca más los unos a los otros, nos hace sentirnos más en grupo.

Leer debe ser algo que nos apetezca, no una obligación, y hacerlo de esta forma nos gusta mucho más.

Dejar respuesta