Lorien, un compañero de los niños de 4 años, nos ha traído al cole su “robot educativo” que es un ratón y con el nos divertimos un montón.                                                            Como es un robot, tenemos que programarlo para que pueda entender las indicaciones que le damos, ¡pero no hablándole!. Está programado para obedecernos cuando le apretamos los botones-flechas, desplazándose sobre un tablero en varias direcciones: hacia delante, hacia atrás, girar a la derecha o girar a la izquierda. El tablero se forma juntando unas piezas cuadradas, haciendo diferentes “caminos”.                                                                         De esta manera, Lorien nos ha explicado cómo el ratón ha sabido encontrar su trozo de queso y también hemos jugado a contar con unas tarjetas.                                             Este ratón tan gracioso nos sirve para aprender, pero sabemos que su “intilegencia es artificial” y que nosotros tenemos “inteligencia de verdad”.

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