En nuestro cole de Santa Ana, los alumnos de 4 años tenemos una invasión de fantásticos lagartos que nosotros mismos hemos hecho, inspirándonos en el magnifico “Lagarto” que realizó el artista “Gaudí”. Con el vídeo-cuento de “Las Tres Mellizas” hemos aprendido cosas de su vida, como por ej.:

  • De niño estuvo enfermo y casi no pudo ir al colegio, quizás por eso era tan tímido.
  • Vivía en el campo y ayudaba a su padre en su oficio de “calderero”.
  • Cuando estudió en la universidad no fue un alumno muy brillante.
  • Sólo estuvo enamorado de una joven llamada “Pepeta”, quien rechazó su petición de matrimonio y Gaudí ya no quiso tener más novias.
  • Se volvió un poco “solitario” y su amor se lo entregó por entero a su trabajo de arquitecto y escultor.
  • Le fascinaba la naturaleza y en sus obras reflejaba elementos de ella (soles, animales, árboles, flores, etc.).
  • En Barcelona, construyó edificios muy originales, de colores, con líneas onduladas y no rectas, totalmente diferentes a los demás, como por ej. “la casa de La Pedrera” y “la casa de Batlló”.
  • Se convirtió en un señor muy religioso, que prefirió vivir sin riquezas y dedicar todo su tiempo a la construcción de la catedral “La Sagrada Familia”, la cual todavía no está terminada.
  • También diseñó “el parque Güell”, dónde existe… ¡el lagarto más famoso del mundo!, convertido en fuente.Nos han encantado sus colores brillantes y que además esté hecho con trozos de azulejos rotos: ¿sabéis que Gaudí se inventó esta manera de trabajar y se llama técnica del “Trencadis”?.

Nosotros para imitarlo, cortamos trocitos de unas tiras de papel charol y luego los pegamos sobre la silueta de nuestro lagarto. Fue una actividad muy entretenida, en la que practicamos mucho nuestra motricidad fina, pero nos dimos cuenta de que para parecernos a Gaudí se necesita trabajar con mucha paciencia.

Además realizamos con la escultura del lagarto la “Estrategia de Pensamiento, llamada: la Entrevista”. Nos ha encantado hacerle preguntas y que él nos contestara. Así hemos recordado muchos datos de nuestros aprendizajes y también hemos usado nuestra imaginación.

Por cierto, ¿sabéis que Gaudí murió, una mañana que iba a la iglesia, atropellado por un tranvía?. Como iba poco arreglado la gente creyó que era un mendigo y no le reconocieron hasta que lo llevaron a un hospital de religiosas.

Cuentan que en sus bolsillos no llevaba nada de dinero, simplemente unos cuantos frutos secos que a él le encantaba ir comiendo por la calle.

Aunque dicen que se volvió un poco “cascarrabias”, a nosotros nos ha caído muy bien y le damos las gracias por su divertido lagarto: ¡Viva Gaudí!.

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