Van pasando los días en Villanova… la mitad de nuestro viaje y una convivencia de veinticuatro horas al día que nos hace vivir un montón de cosas. Hoy por la mañana entre el sueño y el cansancio contabamos con mis compañeras de habitación una gran cantidad de anécdotas que nos están sucediendo.

Hoy algunos de nuestros compañeros y compañeras han recibido la visita por sorpresa de sus padres. En momentos del día echo de menos a los míos, pero enseguida pienso que es el momento de estar con mis compañeros y que tengo suerte de vivir esta experiencia. Varios de los compañeros de la semana de esquí han tenido la suerte de coincidir con alguno de sus hermanos mayores, los hemos contado por curiosidad esta mañana y hemos encontrado que hay 18 parejas de hermanos en esta semana en Cerler…¿¿verdad qués es muy curioso??

Durante nuestras horas de esquí estamos conociendo al profesor que es muy divertido y nos toma un poco el pelo durante las clases. Aunque nos anima mucho y nos ofrece nuevos retos con los esquís. A veces nos ve algo cansados y desanimados o con algo de miedo pero siempre intenta hablar con nosotros y nos dice que lo sabemos hacer y que lo intentemos.

Un salto aquí, un giro allá, deslizar en paralelo… Así cada día estamos conociendo una pista diferente en esta preciosa estación que hoy nos ha regalado un día de esquí perfecto. Un sol expléndido y nada de viento hems ido recorriendo pistas: con curiosos nombres como EL Rincón del Cielo, EL gallinero, Las Codornices, Perdiz Blanca,Marmotas, El bosque encantado…cada una de ellas clasificadas con diferentes niveles verdes, rojas, azules, negras…

Enlaces de vídeos bajando pistas en Aramón Cerler:

https://drive.google.com/file/d/1lxHeKm5PsQ-Qyjt5xLJS41RJgaGsC_hd/view?usp=sharing

https://drive.google.com/file/d/1Mn2X-hJVlQpVdcmbZy3IwNVxQ5aPtwiN/view?usp=sharing

En las comidas nos sirven los camareros de la cafetería y nuestros profesores. Están todo el rato pendientes de nosotros. Como somos muchos chicos y chicas tenemos dos turnos de comidas. Las comidas son muy buenas y variadas: lentejas, pasta, ensalada, pescado, pollo, melocotón en almibar, roscón…así que una vez terminada la comida cogemos la fuerza necesaria para afrontar las clases de esquí de la tarde.

Al acabar la jornada de esquí hemos vuelto al albergue, merienda, ducha y llega la hora de contar a nuestra familia lo que hemos hecho ya que tenemos un rato de teléfono. Estoy derrotado, cansado, las piernas me duelen de tantas horas de esquí , pero aún nos da tiempo para contar unos chistes y hacer alguna broma a los compañeros de la habitación.

¡¡Cuidado chicos que viene Papín, Santi y Susana para ver si estamos dormidos…!!! (nos hacemos los dormidos…). La puerta se vuelve a cerrar y continuamos nuestra conversación en voz baja hasta que quedamos profundamente dormidos…

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