«El viento de otoño ya llega hasta aquí…» dice la canción. Y los niños de 3 años, ¡¡lo hemos comprobado!! Y no ha llegado de una forma discreta, si no que ha llegado de muchas maneras diferentes!

Primero representamos el cuento de «Los tres cerditos», ¿lo conocéis? Mirad que bien hicimos de lobo y cerditos!!
Además, jugamos con la balanza, para comprobar qué material de las casitas pesaba más y cuál menos.

Tras ello, comprobamos que nosotros, también podemos hacer viento y mover cosas, como bolitas de papel o incluso el agua con pajitas!!

También hemos aprendido que hay tres tipos de vientos diferentes…

HURACÁN: es muy fuerte y peligroso; hace mucho ruido; rompe árboles, coches y hasta casas! Menos mal que no ocurre en Huesca! Por todo eso lo pintamos de negro.

CIERZO: Es un poco fuerte y hace ruido; no rompe nada, pero mueve bastante las ramas de los árboles y el agua de las fuentes la echa fuera de ellas y moja el suelo; este viento si que ocurre en Huesca y es un poco travieso, pues cuando aparece,… despeina nuestro pelo!! Por eso lo pintamos gris.

BRISA: Es un viento tan suave que casi ni nos damos cuenta que está; casi no hace ruido; a veces mueve alguna hoja de algún árbol. Como es tan sigiloso,… lo pintamos blanco.

Y para acabar, relacionamos cada uno de estos vientos con el cuento de «Los tres cerditos»: como la casita de paja pesaba poco, el lobo sólo sopló como la BRISA para derribarla; sin embargo la de madera, ya era más pesada, así que sopló como el CIERZO; pero a pesar de soplar como un HURACÁN el lobo, la casa de ladrillo, no consiguió derribar!

¡¡Esperamos que os haya gustado nuestra experiencia con el viento de otoño!!

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