Los niños de 4 años, hemos conocido al pintor Vincent Van Gohg, y cada niño, mirándonos en el espejo, descubrimos cómo es nuestro rostro, para luego hacernos un autorretrato.
Sabemos que Van Gohg se hizo muchos, pero nosotros hemos elegido uno, para realizarlo en una ficha. También nos hemos aprendido una canción muy divertida sobre él,
y deseamos que «desde su cielo estrellado», sonría escuchádola.
Para trabajar las diferencias de nuestro aspecto físico exterior, vimos un power point con diversas imágenes reales: la tonalidad de la piel, el color de los ojos, y el tipo de pelo (color, longitud, rizado, liso u ondulado).
Por supuesto, nos pusimos de acuerdo en que:
«TODOS SOMOS GENIALES, AUNQUE NO SEAMOS IGUALES».
Al igual que nuestra cara es única, nuestro cuerpo tambíén lo es: puede ser más alto, bajo, grueso o delgado; y para averiguarlo, el miércoles, día 30, despedimos el mes de noviembre con una actividad muy interesante:
 ¡Visitar la FARMACIA OTAL, en la que nos pesaron y midieron, genial!.
 Mientras íbamos entrando por grupos, estuvimos jugando en el parque que estaba al lado.
Jugamos estupendamente, y nos quedamos sorprendidos con una gran fuente.
Como nos portamos tan bien, nos regalaron unas ricas piruletas con forma de corazón,
que además eran «sin azúcar», para que no nos salgan caries…
Precisamente, estamos muy «aleccionados» sobre las caries,
porque un día vino a nuestro cole Mª José, una experta dentista,
que nos explicó muy bien qué debemos hacer para prevenirlas.
Además, viendo las películas de «Blancanieves», y «El patito feo»,
hemos trabajado nuestra autoestima, el respeto, la aceptación, la envidia, etc.
 y llegamos a esta conclusión:
» La verdadera belleza, no se ve en el espejo, no está en el exterior,
se refleja en la bondad del corazón, en nuestro interior».

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